Construimos la infraestructura comercial de tu inmobiliaria y la operamos con tu equipo: un embudo para captar propiedades y otro para vender las que ya tienes en cartera. Dos audiencias distintas, un solo sistema.
Comprar una propiedad es la decisión financiera más grande que toma una familia. Nadie la resuelve en una conversación, y el seguimiento manual se corta mucho antes de que el comprador esté listo.
Los primeros mensajes salen. El cuarto y el quinto dependen de que alguien se acuerde, y nadie se acuerda cuando entran contactos todas las semanas.
Entre una hoja de cálculo, el WhatsApp de cada asesor y algún cuaderno, nadie tiene la foto completa de quién está en qué etapa. Y cuando un asesor se va, se va con su parte de la base.
Si los contactos no entran etiquetados por fuente y por proyecto, la decisión de dónde invertir el mes que viene es a ciegas.
Cuando todo el volumen depende de los portales, el costo por operación lo fija otro. Y la relación con el comprador nunca es tuya.
Cinco etapas que funcionan como una sola. El anuncio es la primera; las otras cuatro son las que deciden si la visita se concreta.
Dos embudos separados: uno que le habla al propietario que quiere vender y otro al comprador. Y dentro de la venta, no se mezcla a quien busca invertir con quien busca dónde vivir.
Un agente de IA responde en segundos con preguntas distintas según el lado: presupuesto, forma de pago y plazo al comprador; motivo de venta, expectativa de precio y urgencia al propietario.
Secuencias que sostienen la conversación durante meses, no días. Es la etapa que más importa en un rubro donde la decisión tarda.
Visita cargada en el calendario del asesor que corresponde, con confirmación y recordatorios para que la persona efectivamente llegue.
Quien compró recomienda si alguien se lo pide, y quien no compró esta vez sigue en tu cartera con un motivo para volver a hablar.
No es un servicio mensual sin final. Es un programa con tres fases, en el que tu equipo comercial aprende a sostener el sistema mientras nosotros lo operamos.
Análisis del mercado y de tu competencia, definición del comprador ideal por proyecto, plataforma configurada con tus desarrollos y tus asesores, agente de IA, calendarios, páginas de captura y campañas listas para salir.
Nosotros operamos el sistema mientras tu equipo se capacita con un plan semanal. Grupo de WhatsApp con un account manager asignado, y una reunión de calibración donde se fija la meta con datos reales de tu operación.
Tu equipo queda capacitado y el sistema queda en tu empresa: la plataforma, la base de contactos y las automatizaciones. Eliges cómo seguir, y también puedes seguir sin nosotros.
Con el costo por contacto no se puede decidir nada. Estos son los números que miramos en cada reporte, y los ves en tiempo real.
Inversión ÷ Contactos
Mide la eficiencia de la campaña en la atracción inicial. Es el primer número, no el importante.
Conversaciones ÷ Contactos
Con cuántos de los que consultaron habló alguien de verdad. Es donde más se pierde y el que no aparece en ningún reporte.
Inversión ÷ Visitas asistidas
El que de verdad importa. Medimos la visita que se concretó, no la que quedó agendada: una visita a la que nadie fue no le sirve a nadie.
Visitas y cierres, por persona
Muestra dónde está el cuello de botella: quién necesita capacitación y quién necesita más contactos.
Operaciones ÷ Inversión
El retorno global del sistema. Es el único número que responde si conviene seguir invirtiendo, y los cuatro anteriores existen para poder arreglarlo.
Preferimos decírtelo aquí y que no pierdas media hora.
Revisamos de dónde vienen hoy tus contactos, qué pasa con ellos después y en qué etapa se está cayendo la operación. Te llevas el diagnóstico, trabajes con nosotros o no.